Algunos lugares que deben visitarse absolutamente...
Girolata
Ela península de
Scandola, cuyas rocas volcánicas conservan el
testimonio de una gigantesca erupción, y el Cabo Senino, se abre el
pacífico Golfo de Girolata. Paul Morand aconsejaba abordar la
costa por el mar para descubrir este lugar "dónde el azul del cielo y
el rojo vinoso de una muralla despedazada, cavada por el mar, se casan
así bien juntos".
Le golfo de Girolata nació de la explosión
de un gigantesco volcán al final de la era primaria. Es la
contraparte miniatura del Golfo de Oporto, situado exactamente a de la
parte de al Sur. Confinado de inmensos acantilados rojos, como
las del Punta Rossa que lo dominan de más de 300 metros, y delimitado
por la guerrilla, constituye una riqueza mineral y vegetal
estrictamente protegida, para el mayor placer de los paseantes y
deportistas náuticos.
Le pequeño puerto pesquero de Girolata no
puede ralié sino por vía marítima, ya que aún aujourd' hoy,
ninguna carretera sirve el pueblo. En llegando él apperçoit la
vuelta cuadrada que vela por él, de la cumbre de su alcayata rocosa.
Prados de la aldea de Girolata, se encuentran la gama de
Focaghia, dónde la arena blanca y la azul verdoso brillante del agua,
les invitan al baño. Nadarán al medio de los herbarios de
Posidonias, de una fauna y de una flora acuática incomparable.
Están todavía en la reserva natural de Scandola.