Ltiene corso, la Córcega, destino
privilegiado del turismo clásico y los trekkeurs que vienen a medirse
al GR20, es también un excepcional territorio que debe descubrirse a
caballo.
A Caballo en Córcega, pionero de las excursiones ecuestres en
Córcega, ordenación circuitos a la semana o sobre más largos
períodos. Este relato es de continuación una excursión en la
montaña del sur de la Córcega.
Durante una semana, seguimos antiguas sendas de transhumancia
acompañadas de nuestros caballos corsos y de una mula de albarda para
el transporte del material colectivo. Se equipaba a cada caballo
de bolsas y de una morcilla posterior para el arreglo de los asuntos
personales (prendas de vestir, necesaria para aseo, cámara
fotográfica...).
Partidos de Barracci, cerca de Propriano, nos incorporamos a la
meseta de Coscione al pie de la Monta Incudine (2134 m) antes de de
volver de nuevo hacia el mar, punto de nuestra partida.
Del mar a la montaña
H1.o noche, los participantes a la
excursión ecuestre hicieron conocimiento a la explotación de
Barracci: Réka y Peter, un par de húngaro, Lucie y Rudy, un
par de holandés, Isabel, que ya participó en la excursión litoral
de A Caballo en Córcega, Lucie, nuestro benja del grupo y Emmanuel,
nuestra guía. Un grupo cosmopolita donde el uso del inglés y
el francés se implicará como un suspiro...
Esta mañana, después de haber preparado los caballos, dejamos
el golfo de Valinco hacia la montaña. Remontamos el D257 que
dejamos rápidamente para una pista forestal que sube hacia Fozzano.
Algunos bonitos puntos de vista sobre el mar. eso siente
la guerrilla llena las ventanas nasales. Hay. La duda se
instala: ¿¿ va a tener el nivel de equitación requerido?
Es en efecto, mi primera excursión a caballo sobre varios
días. Y vamos a una semana...
Por una pequeña senda, nos incorporamos a Fozzano y pasamos a
Punta di Sirau para pedir prestada la senda de excursión peatonal
Charca tenemos Charca meridional. Entramos en el recinto del
Parque natural Regional de Córcega que debe irse del cuello de
Altanarja (670 m). Cara nosotros las montañas del sur de la
Córcega. La vertiente Taravu es dominada por el sube a Incudine
(2134 m) y la meseta del Cuscionu que constituyen un verdadero
castillo de agua para la Córcega del sur. Al oeste, el macizo
del Renosu (2357 m) y la meseta de Ese sobresalen por Bastelica,
pueblo nativo de Sampiero Corsu.
Descendemos hacia Loreno di Tallano e instalamos un poco más
lejos nuestro vivaque al borde del río Rizzaneze. A la llegada,
cada uno se ocupa de su caballo, le da su gaita de avena y le deja
algunos momentos circularse sobre el suelo. El poco más tarde,
cada uno en su esquina, se dedicará al aseo diario en el agua fresca
del río.
Esta noche es una noche particular. Estamos a 9 de julio
de 2006, día del final de la Copa del mundo de fútbol entre Francia
e Italia. No hay tele sobre el vivaque. Como un
misanthrope, me aíslo en el casco de mi radio mp3 y escucho la
derrota del azules.
El día siguiente, subimos hacia Altagène, encantando pueblo de
una cuarentena de habitantes que contaba más de 200 hace un siglo.
En el centro a 625 metros de altitud, se elabora la parroquia
San Pantaleone dotada con un elegante campanario. Esta iglesia,
en granito, como la mayoría de las casas del pueblo, sustituye desde
el siglo XVII a un santuario más antiguo. Aprovechamos de
nuestro paso para hacer beber a los caballos. Tuvieron bien
necesidad ya que uno grandes subidas siguieron entre el pueblo y Punta
di Serradu (1033 m).
La hacemos en varias etapas.
Ponemos pie en tierra en camino para aliviar a los caballos
cuando el terreno se vuelve difícil. A 1/3 de la subida, se
detuvo brevemente comida a la sombra de un castaño seguido de una
pequeña siesta. En el momento de la salida, la lluvia comienza
a caer y el trueno truena. Desde hace varios días, el tiempo es
pesado y el cielo encargado de nubes bajas. ¡era necesario que
eso cae! Vamos, cabo de lluvia sobre los hombros, hacia Punta di
Serradu.
La lluvia fría cae gruesa luego se esfuma a la altura del
cuello para desaparecer sobre su vertiente septentrional es.
Tanto mejor aunque se empapan. Ya que es el momento de
nuestro primer galope: Una bonita coincidida sobre la meseta de
Serradu. Este galope me tranquiliza... ¡La semana va bien
a pasar!
La senda desciende por grandes cordones a través de un bonito
bosque de robles y se incorpora a una pista que conduce a un aprisco.
Será nuestro lugar de vivaque cara a las espléndidas agujas de
Bavella.
La montaña Corsa
1000 metros desnivelados de positivos
nos esperan para esta tercera etapa de la excursión. Remontamos
un arroyo por un bonito pinar y recuperamos la senda Charca tenemos
Charca meridional por una pista amplia y retirada. Dirección
Quenza,
última etapa civilizada del curso.
Construido bajo Napoleón III sobre una vertiente del macizo de
Bavella, Quenza es un pueblo antiguo de carácter conocido para su
arquitectura consagrada y su formidable situación en el centro del
Alta Rocca. Pequeño alto para hacer beber los caballos a la
fuente del pueblo.
Proseguimos hacia el norte por una senda que sube a los apriscos
de Finosa. Nos ponemos en equilibrio sobre nuestras abrazaderas
para disminuir del poid situado sobre la parte tren de los caballos.
La vegetación cambia a conciencia que tomamos de la altitud:
los bosques dejan lugar a una landa rasa donde tomillos,
helechos y arbustos maquisards sirven de decorado. Los olores,
omnipresentes, taladran el olfato. Se me mece en un nuevo mundo.
Sentada contra un castaño solitario, me corto un disco de
salchichón, observando al mismo tiempo frente mi, un arce centenario
elaborándose majestueusement en este llano. A la cola él, los
jinetes prosiguen su entrada en la montaña Corsa. Aquí, a los
accesos de las mesetas de pasto de montaña, penetramos en un mundo de
dura suavidad donde ejecutan de pequeños arroyos y vagabundean
tranquilamente de los animales en libertad (vacas, toros,
caballos...).
Cala de Piana
C' es el corazón de la Córcega que pega
aquí.' Siglos que duraban de innumerables familias fluían en
esta bandeja en el momento de la transhumancia. Al ritmo de
nuestra proyección, detectamos antiguos apriscos destruidos por el
tiempo. Es en la una ellas, reparadas por A Caballo en Córcega,
que haremos etapa esta noche. Chiralbella es un u'nico lugar
donde reina una gran paz. Esta noche, los caballos tienen el
derecho a su espacio de libertad: no hay añadido colgado a un
árbol, exactamente la meseta a pérdida de vista.
La roca de Ota
Au pequeña mañana, cruzamos la meseta de
cosc, lugar extraño, silencioso y salvaje, ofreciendo una fisionomía
eurosibéri acusada (haya, abeto, aliso oloroso, pozzines) y
correspondiendo a un clima relativamente nebuloso húmedo y frío.
Su relieve ondulado, sus numerosas fuentes y ruisselets, sus
pozzines muy desarrolladas le confieren un u'nico aspecto que se ree,
en la isla. El interés florístico del lugar es excepcional:
Trisetum conra, Trisetum gra, Acónito de Córcega (Aconitum
corsicum) y Herniario de Litardière (Herniaria latifolia). Se
se encuentra también a la única población de ciervos de Córcega
que acaba de ser reintroduce en 1998 y el musmón.
Vamos en un galope bajo la mirada imponente de la Monta Incudine
(2134 m), la más alta cumbre de Córcega del sur. Cruzamos a
caballos salvajes. Me creo en un otro tiempo...
Proseguimos nuestro viaje y pasamos los apriscos de Frauletu.
Cabo sobre el Punta di Giavingiolu. La senda desciende,
cruza espacios aislados de toda civilización hasta cruzar una
carretera. Vuelta rápida a nuestro tiempo. La cruzamos,
accedemos a un bosque de hayas por una pista y nos incorporamos al
aprisco de Mela para pasar la noche.
Vuelta hacia el Golfo de Valinco
Nous dejan, para esta corta etapa, las
amplias frondosidades de las hayas para penetrar en el bosque de
pinos. Seguimos siendo una última vez en montaña antes de
descender hacia el golfo de Valinco donde tomamos la salida.
Progresamos hasta a la senda que pasa la longitud de los picos y
domina los dos valles. El cielo es oscuro y el trueno estalla en
los valles alrededores. El aire se vuelve pesado y se encarga en
electricidad. Debemos presionar el paso a pesar de la belleza de
los lugares. ¡Es mejor evitar el trueno y la tormenta!
Pasamos a Punta di Cavaletti (1414 m) y de otras cumbres
vecinas, cruzan zonas quemadas por el rayo. Empezamos la
pendiente. Al pie de extraños caos graníticos a que la
erosión del viento dio forma, hacemos la etapa de mediodía.
Como por magia, el tiempo se es assagit. Tranquilamente,
podemos probar ensalada y chacinería Corsa antes de de hacer la
siesta.
A pie, descendemos hacia el cuello de San Eustache. José
nos acoge en su bar estival y cada uno bebe un vidrio, momento
de distensión y vuelta a la civilización.
Uno grandes media hora aún para incorporarse a una choza de
piedra a al corazón del bosque de Valle di Mala. Noche mágica
bajo los pinos a la luz de las estrellas.
La travesía del bosque de Valle di Mala se hace en gran
silencio. Cruzaremos a nuestro último toro, feroz aquél, antes
de de ir nuestro último galope sobre un suelo arenoso donde abundan
agujas y piñas. Un viento delicioso eleva los olores de resina,
a la hora en que penetramos en el bosque de los cuatro municipios de
Vijanu.
La etapa de este mediodía se hace al pueblo abandonado de Vera.
La mayoría de los habitantes de esta pequeña aldea eran
viticultores y las amplias puertas de las casas donde el se
almacenaban las grandes cubas dan prueba de este pasado. Hacemos
alto al pie del pueblo.
Durante todo el después de mediodía, no dejaremos ya el mar de
los ojos. Hace frente nosotros. Casi se la afecta
extendiendo la mano. La guerrilla sustituyó al bosque.
Coincidimos a a través de sendas tan estrechas que nos
rasguñamos a las espinas de los arbustos. A medida que nos
acercamos al Golfo, el azul del mar se afirma y se lo distingue
claramente la banda plateada de las gamas que dobladillo el Valinco.
La nostalgia se instala. Ya se termina. Después de
una última comida en común, nos dejamos, feliz de los momentos
vividos juntos.
Un grande gracias a Gregory para su participación.
Les invito que descubra la consecuencia de mis aventuras
sobre www.i-voyages.net.